Gonorrea

La gonorrea en el hombre es una de las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes. Sabemos que muchos de vosotros habréis llegado a este artículo por ansiedad o miedo a padecer esta molesta enfermedad. Una píldora para tranquilizaros: no es un problema médico grave si se trata adecuadamente. ¡Comenzamos!

¿Qué es la gonorrea?

La gonorrea, también conocida como infección gonocócica blenorragia, uretritis gonocócica o blenorrea, es una enfermedad de transmisión sexual provocada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae. Es una enfermedad común y molesta, aunque afortunadamente curable en la actualidad con antibióticos (aunque se está produciendo un inquietante aumento en las resistencias de los fármacos de última generación disponibles actualmente).

¿Cómo se transmite la gonorrea?

Las causas de la gonorrea en el hombre son varias pero todas se producen siempre dentro de una relación sexual con otra persona (tanto heterosexual como homosexual: ningún hombre está a salvo de la gonorrea).

Consejo

Algunos estudios sugieren que orinar inmediatamente después de mantener una relación sexual oral, vaginal o anal puede reducir el riesgo de infectarse. No obstante es más una recomendación lógica que una garantía de evitar contagios 100 % eficaz.

Desgraciadamente, la gonorrea es fácilmente transmisible por contacto con mucosas infectadas, así que los hombres pueden contagiarse por vía oral, vaginal y anal (siendo estas dos últimas vías las que presentan una probabilidad de contagio mayor: la gonorrea sobrevive peor en la garganta de una persona portadora, así que es más difícil contagiarse por recibir sexo oral).

Es importante que sepas que la persona que te ha contagiado/va a contagiar no necesariamente tiene que presentar síntomas: ¡no te fíes solo de las apariencias! En caso de relaciones esporádicas, es recomendable que presupongas que tu pareja sexual está infectada para evitarse futuros (y evitables) disgustos.

¿Sabías qué…?

Como sucede con la gran mayoría de enfermedades de transmisión sexual (ETS), el riesgo de infección puede reducirse significativamente mediante el correcto uso de preservativos (gomas, condones) y puede eliminarse casi por completo si limitas tu actividad sexual a una relación monógama mutua con una persona libre de gonorrea.

¿Cuáles son los síntomas de la gonorrea?

Si bien puede ocurrir que algunos hombres infectados por la gonorrea no tengan síntomas (pacientes asintomáticos), la mayoría son sintomáticos entre las 48 ahoras y las 3 semanas del momento de la infección. Entre los síntomas más comunes destaca una secreción purulenta, de color blanquecino o amarillento, muy maloliente  y con textura de moco que sale por la uretra.

Asusta, pero no es para tanto realmente si se mantiene la calma. Es normal presentar también disuria (orinar con molestias más o menos intensas, la sensación es similar a un pinchazo de un insecto). También es frecuente que haya picor en el orificio del pene (la uretra). No es raro tampoco tener los testículos hinchados en los casos de gonorrea masculina.

¿Sabías qué…?

Los varones que mantienen relaciones homosexuales pueden presentar faringitis gonocócica si le han practicado sexo oral a otro hombre, así como secreción y dolor en el recto si han tenido un episodio de sexo anal receptivo. Por supuesto, también pueden presentar los mismos síntomas que los varones heterosexuales en la uretra, si han tenido un rol activo en la relación.

¿Cuáles son las complicaciones de la gonorrea en el hombre?

Si bien la gonorrea en los hombres es curable, si no se detecta y trata a tiempo pueden aparecer complicaciones más o menos graves (aunque no aparecen siempre, incluso cuando no se trata la gonorrea). No está de más conocerlas:

  • La gonorrea en el hombre tiene capacidad para originar daños irreversibles en los genitales.
  • Los hombres con gonorrea pueden quedar estériles tras un episodio de gonorrea mal tratado (infertilidad irreversible).
  • La gonorrea masculina tiene potencial para producir problemas en el sistema inmune que se traducen en afecciones oculares (conjuntivitis), artritis y problemas urológicos (uretritis).
  • Disuria (dolor) al orinar continuado.
  • Dolores en forma de calambres en la zona baja abdominal.
  • En el varón, infecciones uretrales, prostáticas y seminales.

¿Cómo puedo saber con certeza si tengo gonorrea?

Tendrás que acudir a tu médico de cabecera, a un urólogo o a una clínica especializada en ETS (las hay gratuitas y anónimas, como el Centro Sandoval en Madrid).

La gonorrea en el hombre es fácilmente confirmable recurriendo a un diagnóstico rápido concreto que detecta la bacteria de la gonorrea.

Para ello no queda más remedio que obtener una muestra mediante un exudado uretral (introduciendo un bastoncillo en la uretra unos centímetros para tomar una muestra de secreción). No te vamos a engañar: es molesto. Ahora bien, es soportable e imprescindible para curarte. Servirá también como recordatorio para ser precavido la próxima vez.

Una vez obtenida la muestra uretral (o anal si has tenido relaciones receptivas con otros hombres), el técnico de laboratorio procederá a examinarla al microscopio, siguiendo la técnica de la tinción de Gram (96 % de sensibilidad a la hora detectar casos de gonorrea en hombres).

Huelga decir que desde el momento en el que dudes de haberte expuesto a la gonorrea deberás abstenerte de cualquier relación sexual (oral, vaginal o anal) sin preservativo hasta obtener tu diagnóstico y, en caso de resultar este positivo, hasta haber completado correctamente el tratamiento correspondiente.

¿Cuál es el tratamiento para la gonorrea?

Aunque están surgiendo cepas resistentes al tratamiento, todavía disponemos de un tratamiento eficaz para la gonorrea en el hombre.

gonorrea
El mayor problema que plantea la gonorrea es el desarrollo de resistencias a los antibióticos. La bacteria causante de esta enfermedad, la Neisseria gonorrhoeae, tiene una gran capacidad para adaptarse a los antibióticos eficaces. En esta foto de los años 50 vemos un anuncio que habla de las bondades de la penicilina, que fue toda una revolución en aquella época: por desgracia, hoy en día resulta del todo inútil para tratar la gonorrea en el hombre.

Normalmente el tratamiento consiste en una inyección única intramuscular de ceftriaxona, un antibiótico de última generación de la familia de las cefalospirinas. A diferencia de las inyecciones de penicilina de la sífilis, bastante dolorosas, las de ceftriaxona no suelen causar apenas molestias.

Cabe destacar que debido a la alta tasa de coinfección con clamidia, el tratamiento de la gonorrea en el hombre va acompañado de otro antibiótico, en este caso oral: azitromicina o doxiciclina.

Por último, recordarte que por mucha vergüenza que sientas tienes que acudir al médico (ya están cansados de ver casos de gonorrea en hombres y no te van a juzgar).

¡No te agobies! Superarás la gonorrea sin problemas y seguramente serás más precavido en el futuro.

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