Fimosis

Aunque mucha gente cree que conoce la fimosis y sus consecuencias, la verdad es que la mayoría de las personas que la padecen no la llegan a tratar durante su vida, por increíble que parezca. La fimosis es uno de los principales problemas de la salud masculina, en el que el prepucio que recubre el glande del pene no puede ser retraído para de esta forma descubrir por completo la cabeza del pene.

Cerca del 2 % de los hombres sufren de fimosis y muchos más casos están apareciendo día tras día. Este problema urológico puede llegar a causar malestar físico, un gran esfuerzo durante la micción, una disminución del calibre del flujo de orina, dolor durante una relación sexual, infecciones del tracto urinario y parafimosisentre otros problemas. Para decirlo de forma sencilla, la fimosis es un problema que sufren muchos hombres en la cual el prepucio se vuelve demasiado estrecho impidiendo que pueda ser retraído más allá del grande del pene.

Aquellas personas que padecen de fimosis suelen tener problemas a la hora de estirar el prepucio más allá de la cabeza del pene. Este problema es común en los bebés y los niños, pero en algunos casos esto puede continuar durante etapas más avanzadas provocando diversos problemas tanto estéticos como de salud. Buenas noticias: existen varias maneras de tratar la fimosis, ya sea con medicamentos, cremas, terapias naturales o incluso la cirugía.

La fimosis puede llegar a ser muy perjudicial tanto para la salud como para la estética de cualquier hombre que la padezca. La fimosis puede ser muy dolorosa, sobre todo cuando el pene está erecto y mientras están practicando relaciones sexuales. Por esta razón, cuando la fimosis se convierte en un problema molesto, opciones tales como la circuncisión del prepucio se ponen sobre la mesa como último recurso para curar la fimosis y tras haber probado las demás opciones existentes para su tratamiento eficaz.

La fimosis es causada generalmente en adultos por una serie de infecciones. También podría ser el resultado de que el prepucio no sea aflojado durante el crecimiento del varón, pero también puede ser causada por infecciones como la balanitis y deformidades causadas por trauma. Estas infecciones pueden ser el resultado de una higiene inadecuada o en algunos casos de fimosis son el resultado de complicaciones durante la niñez que puede causar que en la fimosis se desarrolle. Si el prepucio se retrae con fuerza durante la infancia, esto puede dañar su estructura y provocar una situación en la que se desarrolla la fimosis.

Con los recursos adecuados y un buen tratamiento para la cura de la fimosis, se puede tratar con éxito la fimosis casi siempre en tu propia casa sin necesidad de cirugía. Esto puede ser útil para muchas personas que se sienten avergonzadas por la fimosis y no quieren ir al médico por temor ser presionados a una circuncisión no deseada. Algunos médicos decidan proceder a una circuncisión, cuando en realidad no es necesaria, ya que aunque es una manera rápida y fácil para tratar la fimosis, es no obstante una operación dolorosa y en algunos casos costosa para el paciente.

fimosisIncluso tras haber visto el problema de dolor que puede causar la fimosis, muchas personas sienten más el dolor mental que el físico debido a la falta de confianza que puede llegar a causar el no poder retraer el prepucio de forma correcta durante una relación sexual. Todos estos problemas deben ser examinados muy a fondo antes de decidir qué tipo de tratamiento piensas llevar a cabo: realizar técnicas en tu propia casa o autorizar una circuncisión de tu prepucio para decirle adiós a la fimosis de una vez por todas.

Intenta por todos los medios considerar todas estas cuestiones antes de iniciar una cura para la fimosis. Si no haces una investigación adecuada, no serás capaz de entender correctamente cómo desarrollaste la fimosis, cuál es la mejor cura, cómo evitar que esto pueda ocurrir en el futuro o cómo te puede afectar en tu vida cotidiana. Es mejor que primero intentes todas las vías para curar la fimosis en casa, ya que es a menudo más barato y sin duda menos vergonzoso que ver a un urólogo. La gran mayoría de los casos de fimosis se resuelven sin tener que utilizar ningún tipo de cirugía, pero es muy importante que visites al urólogo en si ves que no logras resolver tu problema: te examinará a fondo y te dará a conocer las posibilidades a tu alcance.

Algunas claves sobre la fimosis:

  • Fimosis o prepucio estrecho son los términos empleados para designar cualquier condición en la que la piel que cubre el pene no puede retraerse totalmente.
  • La mayoría de los niños nacen con un recubrimiento de piel que no puede bajarse y el prepucio puede ser grueso hasta pasada la pubertad.
  • Una piel que puede retirarse por completo suele presentarse a los 10 años en el 50 % de los casos, a los 16 años en el 90 % y a los 18 años en el 98-99 %.

Al nacer, la capa interna del prepucio está pegada al glande del pene. Esta fusión se produce en la fase temprana del desarrollo fetal y brinda una protección al glande en desarrollo, sumamente delicado en esa fase.

Las autoridades sanitarias recomiendan no forzar la retirada hacia atrás del prepucio del niño con el fin de evitar desgarros y malas cicatrizaciones posteriores que pueden causar problemas futuros. La edad es un factor que determina la presencia de fimosis no patológica/problemática:

    •  Al año, en el 50 % de los varones puede retraerse el prepucio con facilidad
    •   A los 3 años, en un 90 % de los casos
    •   A los 17, en un 99 % de los casos

Los médicos, por tanto, consideran que a menos que haya presencia de cicatrices o demás anormalidades, la incapacidad para echar el prepucio para atrás puede ser considerada normal en varones hasta y durante la adolescencia. Asimismo, se ha demostrado que la capacidad total de retraer el prepucio puede no adquirirse hasta la infancia tardía o los comienzos de la edad adulta. Por su parte, diversos estudios han fijado la edad media de retracción del prepucio en los 10,4 años de edad.

Por consiguiente, no son pocos los médicos que afirman que los casos reales de fimosis patológica están excesivamente diagnosticados, al fallar los doctores a la hora de distinguir entre un desarrollo fimótico no problemático y uno en el que hay presente una fimosis problemática. En algunos casos puede que la causa no esté clara, o puede ser difícil distinguir entre una fimosis fisiológica y una fimosis patológica o problemática si el varón presenta dolor al miccionar o si presenta malestar o hinchazón prepucial.

Síntomas de la fimosis

En los hombres no circuncidados, el frenillo solo se puede ver cuando el pene se pone erecto o el prepucio se retrae para su limpieza. Si el frenillo es corto puede causar problemas cuando el pene está erecto. El frenillo del pene puede llegar a ser muy sensible y suele inflamarse y causar dolor durante las relaciones sexuales si se padece fimosis.

El síntoma más común de las personas que padecen fimosis es solo sentir el prepucio “apretado” (no se retrae más allá del glande). Cuando el prepucio se retrae, puede causar molestias y puede resultar en otra condición llamada parafimosis en la cual el prepucio no se puede estirar hacia atrás sobre el glande de nuevo, ya que este se ha quedado atrapado en una posición dejando al descubierto el glande.

En algunos casos se pueden incluso crear cicatrices en el prepucio, inflamación, sangrado o picazón, que normalmente se ha diagnosticado como una pequeña infección debido a que residuos tanto de orina como de esperma se pueden quedar depositados en el prepucio, siendo ésta una perfecta zona para el crecimiento de los patógenos. También es común la aparición de puntos blancos debajo del prepucio (esmegma) y suelen ser utilizados por el médico como base de diagnóstico específico para la fimosis.

El tener fimosis puede llegar a ser extremadamente doloroso, pero no hay necesidad de sufrir en silencio esta condición. Antes de visitar al médico puedes hacer una prueba para saber, en tu propia casa, si tienes fimosis. Para esto únicamente deberás estirar el prepucio a través del glande, una vez que el prepucio está lo suficientemente extendido la cabeza del pene (el glande) será capaz de pasar a través del prepucio, si por lo contrario no puede pasar debido a un gran dolor o simplemente porque el tamaño del orificio es inferior al diámetro del glande entonces seguramente padezcas fimosis.

Síntomas de fimosis en adultos

Las síntomas de la fimosis en pacientes adultos pueden variar. La principal causa es el desarrollo de un anillo blanquecino de tejido endurecido (anillo fimótico) cerca de la cabeza del pene (el glande), que imposibilita la retirada hacia atrás del prepucio. Otras síntomas que indican fimosis en adultos son la inflamación o el desgarro del tejido prepucial.

El círculo vicioso se ve agravado por las cicatrizaciones de las heridas abiertas, ya que al curar a veces hacen que el prepucio se retraiga aún peor, agravando la sintomatología de la fimosis en el adulto.

Cabe destacar que la fimosis en adultos no debe confundirse con los problemas para retraer la piel del prepucio durante la infancia, que en la mayoría de los casos terminan por resolverse solos alcanzada la pubertad. Desgraciadamente, los problemas con el prepucio pueden prolongarse hasta la vida adulta.

Aunque parezca extraño, la fimosis puede también aparecer en un adulto que previamente era capaz de retirar su piel, aunque no es lo habitual. Existen varios grados de severidad, desde los hombres que pueden retirar parcialmente el prepucio a los que no pueden hacerlo en absoluto, ni tan siquiera en estado de flaccidez. En los adultos, hay que prestar especial atención a los síntomas de la fimosis, ya que si no se trata puede acarrear problemas.

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Por ejemplo, se podría producir un aumento en la acumulación de esmegma en el glande, lo que aumenta el riesgo de infecciones e incluso podría aumentar el riesgo de padecer un tumor en el pene en la vejez. Asimismo, las relaciones sexuales podrían ser de todo menos placenteras: desgarros, inflamaciones, problemas de sensibilidad…

Por último, podría aparecer la complicación más peligrosa, la parafimosis. La parafimosis es la imposibilidad de volver a colocar la piel del prepucio donde debería estar.¡Es una emergencia médica que no debe tomarse a broma! Si no se trata a tiempo puede desembocar en una necrosis irreversible en los tejidos del pene (muerte celular) y terminar en amputación. De todos modos, para tu alivio, te informamos de que hay muchos recursos médicos antes que tener que recurrir a esta clase de medidas radicales.

¿Cómo se diagnostica la fimosis?

Tu médico de cabecera puede diagnosticar la fimosis fácilmente con una sencilla exploración física: los síntomas nunca engañan. Muy rara vez pueden llegar a requerirse pruebas adicionales.

Causas de la fimosis

La fimosis normalmente aparece en los niños menores de tres años de edad y usualmente no requiere de ningún tipo de intervención. A esta temprana edad, el prepucio puede adherirse al glande del pene, reduciendo la posibilidad que tiene el prepucio de retraerse, pero con el tiempo esta condición va desapareciendo poco a poco.

Los problemas de la fimosis aparecen cuando la retracción del prepucio es debido a una condición médica tal como una infección, una inflamación o daños en el prepucio. La aparición de fimosis congénita no se debe a un problema médico, sino la predisposición del paciente a tener un prepucio más apretado desde la infancia y con problemas para retraerlo en la edad adulta. Esta forma de fimosis es la más fácil de tratar y la más común en la actualidad.

La fimosis patológica (frente a la incapacidad natural de retraer la piel del prepucio durante la infancia) es poco frecuente y sus causas son diversas. Algunos casos surgen tras un problema de balanitis (inflamación del glande o cabeza del pene). Otros, en cambio, aparecen tras intentar retraer inadecuadamente el prepucio del varón durante su infancia

La fimosis en adolescentes y adultos puede varias en cuanto a su gravedad: algunos varones pueden retraer un poco su prepucio (lo que se conoce como fimosis parcial), mientras que otros no pueden retraerlo en absoluto (fimosis total). Tener un problema de frenillo corto (frenulum breve) puede imposibilitar retraer el prepucio por detrás del glande.

Las causas más comunes para la aparición de la fimosis que existen hoy en día están estrechamente relacionadas con una higiene descuidada o malas prácticas con el prepucio, algunas de las causas que más están relacionadas con fimosis son:

  • Infección
  • Tejido cicatricial de una lesión o inflamación crónica
  • Balanitis, que produce la cicatrización y la estrechez del prepucio

Tratamiento para la fimosis

Para poder tratar la fimosis, el procedimiento más común utilizado hoy en día es la circuncisión, que es usada como cura o como técnica preventiva para evitar que pueda aparecer en el futuro la fimosis en el paciente. Este procedimiento debe hacerse durante la edad adulta para poder estar seguros de que el prepucio se puede retraer de forma natural después de los 18 años de edad y así evitar el tener que hacer la circuncisión sin motivo alguno.

Asegúrate de consultar a un cirujano especialista para discutir las diferentes opciones que tienes a la hora de combatir una condición tan problemática como lo es la fimosis. Es importante que conozcas todos los pasos que debes seguir a la hora de seguir tu tratamiento y lo que es más importante, las cosas que debes hacer durante tu recuperación tras la circuncisión, ya que este es un punto clave para el tratamiento de la fimosis. Un cuidado exhaustivo tras haber sido operado de fimosis puede ahorrarte muchos problemas en el futuro y reducir el tiempo que tienes que estar recuperándose de esta dolencia.

Es recomendable asegurarse de que el prepucio no esté firme con anterioridad a la operación de fimosis. Tras la operación, la cabeza del pene pasará completamente a través del prepucio sin ningún tipo de problema. Si el prepucio está muy rígido, puede llegar a romperse, haciendo de esta condición un problema recurrente por lo que para evitarlo, la mejor manera es estirar el prepucio con varios ejercicios que se deben hacer diariamente.

Así que, si padeces fimosis por cualquier razón, lo mejor que puedes hacer es visitar a su médico de cabecera o a un especialista en urología para que examine su caso de forma individualizada y le pueda indicar los pasos que debe seguir para poder hacer frente a la fimosis de forma efectiva y segura.

Existen muchos tratamientos alternativos para la fimosis con los que mucha gente intenta por su cuenta tratar la fimosis, como por ejemplo el uso de técnicas de estiramiento con los que se intenta solventar este problema. Es importante encontrar aquellas técnicas de estiramiento que sean eficaces y estén probadas con anterioridad para estar seguros.

Si intentas retroceder tu prepucio antes de que esté listo por completo, puedes llegar a experimentar la parafimosis y causar que el glande se hinche. Esto puede dar lugar a un gran dolor que hará que el glande se vuelva más oscuro de lo normal. Hay que decir también que algunas técnicas de estiramiento pueden tomar mucho tiempo para poder resolver este problema. Es por esto que es importante encontrar algo que se pueda hacer constantemente y que no lleve mucho tiempo. El estiramiento se debe hacer diariamente para obtener resultados duraderos y parar cuando estés satisfecho con los resultados o cuando veas que ha habido una mejoría en su fimosis.

Aunque los estiramientos parecen una buena alternativa a la cirugía, solo un profesional cualificado puede decirte y recomendarte un método específico para tu caso en particular, por lo que tendrás que hacer una visita a su doctor de cabecera para que te examine a fondo y considere todas las opciones posibles para ti y tu problema de fimosis. Es importante estudiar todas las posibilidades que el médico pone sobre la mesa para de esta forma poder escoger la que más te guste o te vaya a beneficiar en un futuro cercano.

Los ejercicios de estiramiento para la fimosis, si se realizan correctamente, son la cura más simple para este problema. Aunque en ocasiones hay que recurrir a soluciones más radicales, ¡no pierdes nada por intentarlo! Además, los tratamientos conservadores y sin cirugía para los problemas de fimosis y frenillo corto son mucho más sencillos y baratos que la operación de circuncisión. Por desgracia, muchos urólogos se decantan por la opción más “fácil” (se calcula que 7 de cada 10 operaciones de fimosis por motivos médicos ha resultado ser innecesaria?).

¿Cuál es el mejor tratamiento para la fimosis?

mejor tratamiento fimosis

Si bien puede que no exista un mejor tratamiento para la fimosis, pero hay uno que ha funcionado desde hace mucho tiempo. La circuncisión es el corte del prepucio del hombre hasta el punto donde se deja el glande totalmente descubierto.

Si bien esta es una manera segura de resolver su problema, esta puede ser muy dolorosa a una edad tan avanzada como la edad adulta. Los hombres que optan por esta opción tendrán que afrontar un periodo de recuperación y pueden tener dificultad para moverse al principio.

Ejercicios para la fimosis

Ejercicio de estiramiento del anillo fimótico

Inserta los extremos de dos dedos en los lados internos de la abertura del prepucio y comienzan a separarla suavemente. Aplica suavemente igual presiónen. Quizá sientas cierta incomodidad, pero en ningún caso debe ser dolor.

Mantén esta posición durante 30-60 segundos, luego relaja la piel durante varios segundos antes de repetir todo el proceso. Sigue así durante unos 15 minutos y acuérdate de hacer estos estiramientos dos veces al día. Idealmente esto debe hacerse después de un baño caliente.

Después de ser efectuado persistentemente este ejercicio también ayuda a evitar la parafimosis, condición médica que requiere atención de urgencia. En tales circunstancias, intenta devolver el prepucio rápidamente a su posición inicial pero, una vez más, insistir en que deberás acudir rápidamente al médico si no consigues revertir la parafimosis.

Ejercicio de tirar hacia atrás

Si el prepucio es particularmente fuerte  y si el ejercicio de estiramiento prepucial anterior no resulta factible, entonces lo más sencillo será tratar de retirar simplemente el prepucio hasta donde se pueda, siempre parando ante la menor percepción de sensación de dolor.

Mantén la posición de estiramiento de la piel prepucial durante al menos dos minutos y luego déjala suelta. Repite este proceso de nuevo durante un período de 15 minutos un par de veces al día. Este método resulta más sencillo y eficaz si se realiza con el pene erecto.

Si sigues con estos estiramientos a las pocas semanas verás como la piel retrocede mejor y llegará a un punto en el que casi quedará descubierto el glande en estado de erección. Si estos ejercicios propuestos resultan en dolor o en desgarro, deberás parar de inmediato y esperar a que la zona se cure por completo antes de volver a manipularla.

Podrás notar que al exponer progresivamente una mayor zona del glande (cabeza) del pene la sensibilidad es muy alta, llegando incluso a ser desagradable. No te preocupes, ¡tu sistema nervioso lo considera ahora una hiperstimulación a la que no estaba acostmbrado!

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Poco a poco por sensibilidad irá menguando a medida que continúes ejercitando la piel de tu prepucio. Trata de exponer con suavidad el glande al agua del grifo o incluso al chorro de la ducha para disminuir la sensibilidad que resulte molesta.

Por último, ¡no te olvides de devolver el prepucio a su posición original cuando termines con tus ejercicios de estiramiento para la fimosis!

Tratamiento de la fimosis para adultos

Los hombres que no se han sometido a operaciones de circuncisión, en ocasiones experimentan fimosis, una condición médica en la que los hombres padecen problemas para retraer el frenillo, debido a problemas de tirantez. Te recomendamos que no te cortes y vayas al médico: ¡no sientas ninguna vergüenza!

La fimosis en los adultos es una molestia que también afecta a las relaciones íntimas, ya que se pierde sensibilidad en el pene. Asimismo, las infecciones son más frecuentes en hombres adultos con problemas de fimosis, dado que se propagan por el tejido del pene con mayor facilidad.

El cinco por ciento aproximadamente de los varones de edad adulta, según las estadísticas, tienen problemas con su frenillos y prepucios. Afortunadamente, la fimosis puede tratarse de manera muy eficaz y, además, es un problema médico que nunca reviste gravedad para la salud.

Normalmente, se recomienda la cirugía de circuncisión en los adultos que presentan fimosis. Una solución menos radical que la cirugía de fimosis en los adultos es lo que se conoce como prepucioplastia. Consiste en realizar un pequeño corte en el prepucio para expandir el anillo prepucial, consiguiéndose que el frenillo pueda retraerse sobre el glande. Este puede ser un tratamiento efectivo para la fimosis y poco invasivo: se realiza con anestesia local. En el caso de la prepucioplastia se hace una abertura dorsal con cierre transversal en la franja de la piel. De esta manera, las molestias se limitan y se reduce en gran medida el tiempo de recuperación.

El precio de la operación de fimosis

En España, si la Seguridad Social no nos complace del todo para hacernos esta operación o no queremos esperar los meses de pruebas y largas esperas podemos acudir a médicos privados para preguntar precios de cirugía sobre la circuncisión. El precio oscilará muchos rangos de precios dependiendo del médico que lo trate, normalmente lo más barato suele rondar los 400 € aunque es muy fácil que llegue a los 1000 €.

Generalmente unos 150 € que se gastan en la operación suelen ir en gastos para el quirófano, ya sabes, la sala donde te van a operar, ya sea para la anestesia, herramientas, etc. La consulta previa para estudiar el caso suele costar de 200 € para arriba. Por último, lo más costoso son los gastos para el personal que opera, donde se destina el dinero restante hasta llegar a los 500 € o los 1000 € expuestos anteriormente.

¿Cuándo es la fimosis un problema?

La respuesta es bastante simple, si no te está causando ningún inconveniente, no es un problema (aunque no suele ser el caso). No dejes que nadie te convenza de lo contrario. Muchos hombres con fimosis están perfectamente satisfechos a pesar de no poder retraer la piel. Si tu preocupación es ponerte un condón, a pesar de que las instrucciones lo indiquen, no es necesario retraer la piel.

Preoperatorio para la operación de fimosis

  • Vello púbico. No hay necesidad de que te afeites completamente el vello púbico pero es muy recomendable que te lo rectores al mínimo. Esto contribuirá a la asepsis (estado libre de infección) y a evitar las molestias a la hora de retirar vendajes adheridos. Recórtate el vello púbico al menos una semana antes de la cirugía para que los folículos estén reblandecidos posteriormente.
  • Relaciones íntimas. Durante un periodo de seis semanas tras tu circuncisión, deberás mantener abstinencia sexual. No es recomendable saltarse este punto poco atractivo: podrías poner en riesgo la eficacia de tu cirugía.
  • Alimentación. A menos que vayan a administrarte anestesia general, come una comida ligera antes de tu operación de fimosis. Someterse a una cirugía con el estómago vacío podría provocarte un desmayo. Asimismo, tómate algo de chocolate o un refresco azucarado para restablecer tus niveles de azúcar tras la intervención.
  • Alcohol. No bebas alcohol, ni con las comidas ni por separado, durante las 24 horas previas a la cirugía de fimosis, ya que podría causarte deshidratación y reducir la eficacia del anestésico local.
  • Medicamentos. A excepción de la medicación recetada, no tomes ningún otro medicamento durante al menos 24 horas antes de la operación de circuncisión.
  • Higiene. En la mañana de la circuncisión, date un buen baño o una ducha larga y presta especial atención a tus partes íntimas. Retrae el prepucio tanto como puedas y límpialo meticulosamente. Asimismo, es importante que antes de la operación orina para vacía totalmente la vejiga.

Postoperatorio de fimosis

Pasaremos ahora a analizar los cuidados necesarios para después de una operación de fimosis. El postoperatorio de fimosis, aunque no reviste gravedad alguna, exige observar unas pautas de cuidados mínimos para asegurar que no haya ninguna complicación derivad de la operación quirúrgica.

A continuación, una pequeña lista muy útil para hacer más llevadero el proceso de convalecencia tras una intervención de fimosis:

  • Dolor. Lógicamente, vas a estar dolorido durante los días posteriores a tu circuncisión o reconstrucción de frenillo. Cualquier analgésico medianamente potente logrará aliviarte en gran medida cualquier clase de dolor en la zona. En todo caso, recuerda que será más una molestia que un dolor insufrible: cada día que pasa es un día con una intensidad de dolor menor. nunca experimentarás un empeoramiento, así que tómatelo con filosofía.
  • Vendas de compresión. Con el fin de minimizar cualquier posible riesgo de inflamación, despigmentación o sangrado, es muy recomendable aplicar una venda de compresión sobre el pene (deberá cambiarse como mínimo una vez cada veinticuatro horas). Ten mucho cuidado de no estrangular el pene (no puede ser insensible al tacto), ya que podrías provocar problemas en el riesgo de la sangre en una zona cardiovascular muy delicada. De todos modos, es casi imposible no darse cuenta de un exceso de presión.
  • Hinchazón. Toma antiimflamatorios (ibuprofeno) para evitar la inevitable hinchazón del glande durante los días sucesivos a la cirugía de fimosis. A modo de consejo, te recomendamos que coloques siempre en pene mirando en dirección a tu ombligo. De este curioso modo, contribuirás a reducir el riesgo de hinchazón o la presencia de zonas inflamadas. Veas lo que veas durante los primeros día del postoperatorio, no te asustes. Tu pene vivirá días mejores, ¡también a nivel estético! Algunos doctores vendan solo el área inmediatamente adyacente a la herida pero la mayoría aplican un vendaje a todo el tronco. El vendaje será de tipo compresivo para sujetar el pene. Sirve para dos fines: por una parte protegerá tu miembro y por otra parte ayudará a la aliviar la hinchazón de la cirugía. La retirada del vendaje inicial es importante, ya que afecta al equilibrio entre el mantenimiento del efecto compresor durante el mayor tiempo posible para reducir la inflamación lo más rápidamente posible y el cambio de vendaje de la herida para evitar que este se adhiera excesivamente a la piel en proceso de cicatrización. Pregúntale a tu médico si tienes alguna duda al respecto, ya que no hay necesidad de sufrir por esto innecesariamente si se realizan las curas correctamente y siguiendo los tiempos marcados. No te asustes, durante los tres primeros días del postoperatorio de fimosis probablemente el vendaje aparecerá ensangrentado (especialmente las capas más internas) y será necesario sumergirlo en agua (en el baño) para evitar desgarros en la herida.
  • Erecciones involuntarias en mitad de la noche. Inevitable problema debido a que de media un hombre sano tiene 3-4 erecciones involuntarias mientas duerme. Las erecciones involuntarias pueden provocar que salten los puntos de sutura, así que no está de más seguir los siguientes consejos: hielo a mano o un cubo de agua fría cerca o pisar una baldosa fría. Son maneras muy eficaces de bajar erecciones al momento. Por otra parte, olvídate de beber antes de irte a la cama. Ten en cuenta que las erecciones nocturnas son muchas veces un mecanismo para aguantarte las ganas de ir al baño y seguir durmiendo. Si eres de los que orinan con frecuencia, levántate cada par de horas para minimizar la frecuencia de estos molestos síntomas. Para reducir el efecto de tirantez de las inevitables erecciones nocturnas que podrían hacer saltar los puntos, durante los primeros días asegúrate de ir al baño antes de acostarte y en cualquier momento que tengas ganas aunque sea a mitad de la noche. No duermas boca arriba: es mejor dormir boca abajo. Es útil también pisar baldosas frías para reducir inmediatamente cualquier erección.
  • Ropa interior. Si normalmente llevas bóxers, quizás notes que no tienen una sujeción suficiente tras la operación de circuncisión. Quizás encuentres más cómodos los calzoncillos tipo slip, ya que te aportarán un buen grado de sujeción y por tanto conseguirás reducir los incómodos roces. Por cierto, colocar el pene hacia arriba con ropa interior ceñida ayudará al drenaje linfático y a reducir la hinchazón.
  • Orinar. No te sorprendas si el chorrito al orinar sale en forma de spray en vez de en un chorro homogéneo durante los primeros días. Es el resultado natural de la hinchazón y desaparecerá por sí solo una vez que la hinchazón remita.
  • Aceleración de la curación. No apliques ninguna crema antiséptica en tu pene ni añadas soluciones antisépticas al agua con la que te bañes. Pese a que ayudan a terminar con los gérmenes, la mayoría de estos productos tienen un efecto corrosivo sobre pieles en proceso de cicatrización y lo único que consiguen es retrasar el proceso de curación. En los raros casos en los que se produce una infección tras la cirugía de fimosis, es mejor que acudas al médico de inmediato. Quizás te alivie remojar la herida durante 10-15 minutos varias veces al día en un poco de agua hervida templada con una cucharadita de sal.
  • Analgésicos. Cada persona reacciona de manera diferente al dolor. Para la mayoría de la gente, la circuncisión no es realmente dolorosa y tan solo acarrea molestias durante los primeros días. Si te decantas por tomar analgésicos, sigue a rajatabla las instrucciones del prospecto y nunca excedas la dosis diaria máxima recomendada. Si tienes un analgésico preferido y tu doctor te ha recetado otro, asegúrate de preguntarle sobre los efectos adversos posibles de la mezcla de medicamentos. No tomes aspirina o derivados ya que licuan la sangre y tienen una acción anticoagulante que podría aumentar el sangrado de tu herida. Recurre en cambio a productos a base de paracetamol o ibuprofeno.
  • Puntos de sutura. Los puntos de sutura tienen que estar intactos durante un determinado periodo mínimo de tiempo para una correcta cicatrización de la herida. En el caso de la operación de fimosis, el proceso debería demorarse entre una y dos semanas. Si no han caído después de 2 semanas, acude al médico para que te los quite manualmente. Se suelen emplear suturas solubles en estas cirugías, así que si los puntos caen a su debido tiempo, no tendrás que acudir al médico para que te los retire.
  • Relaciones íntimas .No tengas relaciones prematuramente: espera a que el postoperatorio llegue a su fin (seis semanas de media). Cuando comiences a mantener relaciones de nuevo, hazlo siempre con preservativo para evitar cualquier desgarro hasta pasados tres meses. En este tema es necesario ser estrictos para evitar problemas innecesarios y retrocesos en el proceso de curación.
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¿Baja laboral o escolar?

Lo cierto es que no hay ninguna necesidad de tomarse la baja laboral o dejar de ir a clase tras una circuncisión. Ahora bien, si sientes que te resulta imposible concentrarte en el trabajo o en el instituto durante los primeros días, podría ser interesante tomarse libre la semana de la cirugía.

Solo deberás pensar en una baja laboral de una o dos semanas si realizas levantamientos pesados en el trabajo o si tu trabajo exige que permanezcas en posición sentada obligatoriamente durante periodos muy largos de tiempo.

El sentido común dicta que deberías evitar deportes de contacto o de gran movimiento, así como el ciclismo y la natación hasta que el proceso de curación haya finalizado.

¡Mucho ánimo! Verás como todas las molestias merecen finalmente la pena: te olvidarás para siempre de tu problema de fimosis… ¡para toda la vida!

Solucionar la fimosis sin operación

En 9 de cada 10 casos, los niños y hombres que presentan problemas en su prepucio (fimosis) pueden llegar a evitar la operación de circuncisión si estiran poco a poco el tejido fimótico (la parte de la piel que tiene problemas para retraerse). Cuando intentes estirar el prepucio lo más importante es hacerlo sumamente despacio (más información sobre ejercicios de fimosis en el epígrafe Ejercicios para la fimosis que encontrarás más arriba).

Tendrán que pasar meses para que constates los resultados esperados. Te aconsejamos que coloques con cuidado un dedo o dos en la apertura de tu prepucio y apliques una ligera presión continua. Asegúrate de que no sientas dolor. Si sientes dolor es que estás dañando el prepucio y no es para nada lo que buscamos.

Cada día, durante 15 o 30 minutos, estira con cuidado la apertura de frenillo y aplica una crema esteroide tópica dos veces al día. Es importante hacerlo cada día o incluso varias veces en el mismo día. Asegúrate de que no sientes ningún dolor, ni tienes desgarros ni sangrados. Recuerda: la constancia es la clave para solucionar la fimosis.

Usar una crema esteroide para la fimosis es fundamental mientras se realizan estos ejercicios de estiramiento. Tras aplicarla la parte menos flexible del prepucio, por dentro y por fuera, dos veces al día. También es recomendable aplicar la crema mientras realices tus estiramientos.

La betametasona 0,05 % es la solución idónea, pero sólo está disponible con receta médica. Si no consigues que un doctor de la recete, recurre a la crema a base de hidrocortisona concentrada al 1 %, disponible sin necesidad de receta médica en cualquier farmacia.

Recuerda: es muy importante nunca forzar el prepucio más allá del glande. Si el prepucio se queda atrapado detrás del glande mientras estás en estado de erección, presentarás un cuadro de parafimosis.

En ese caso, si no logras volver a poner en su sitio el prepucio, estarás ante una emergencia médica y deberás acudir al servicio de urgencias del hospital más cercano. Si no tratas con rapidez esta complicación, podrás presentar daños irreversibles en el pene. ¡No es ninguna broma!

A continuación, un pequeño esquema de cómo puedes tratar de hacer que tu prepucio sea más elástico:

  1. Haz tus ejercicios de estiramiento dos veces al día durante 15-20 minutos. Cuanto más tiempo emplees en tus ejercicios, más rápido obtendrás los resultados en tu cuadro de fimosis.
  2. Vete con cuidado. Estira con firmeza pero sin llegar a hacerte daño. Si sientes dolor, rojez o tienes una hemorragia como por pequeña que sea, para de hacer los ejercicios por una temporada. Recuerda que si sientes dolor es que estás haciéndolos con demasiada fuerza.
  3. Usa crema de betametasona al 0,05 % o de hidrocortisona al 1 %. Aplícate la crema dos veces al día en la parte dura del prepucio.
  4. Bajo ningún concepto fuerces tu prepucio más allá del glande, a menos que quieras un desagradable problema de parafimosis.

Lo cierto es que la suma de estiramientos y cremas podría ser una de las formas más efectivas para lidiar con los problemas de fimosis y puede que te ahorre el trance de pasar por el quirófano.

La fimosis parcial

La fimosis parcial es una fimosis pero más leve, en la que la piel del pene también cubre el glande, pero no de forma tan excesiva como para hacer que el pene duela cuando tengas una erección.

Muchas personas tienen este tipo de fimosis y llevan una vida sexual normal, ya que teniendo sumo cuidado (evitando retraer la piel prepucial en exceso y aplicando una correcta lubricación no suele haber dolor ninguno).

Esta fimosis se puede tratar sin cirugía de circuncisión. Simplemente hay que tratar a diario de retraer la piel de fuera del pene (el prepucio), de forma muy suave, sin forzar, o podrían surgir problemas mayores. Así, día tras día, tendrás que ir observando que el prepucio cada vez vaya bajando más y más hasta que el glande esté descubierto por completo.

Después de unos meses es probable que ya tengas el glande al descubierto y se notará muy sensible ya que siempre ha estado escondido, esto será cuestión de días o quizás alguna semana hasta que te acostumbres a que la piel del glande esté en contacto con el exterior sin estar protegida por el prepucio.

Problemas de una fimosis no tratada

La principal complicación de una fimosis no trata es la parafimosis. Es un problema médico serio que requiere atención de urgencia inmediatamente: el glande se inflama al no poder el prepucio volver a su posición normal y ocurre un dolor agudo. Si no se trata puede terminar en una necrosis (muerte celular) que requerirá una amputación del pene. Recuerda que la parafimosis puede tratarse siempre si se pilla a tiempo.

Por otra parte, algunos estudios sugieren que una fimosis sin tratar puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de pene durante la edad adulta. Sin embargo, existe cierta polémica en cuanto a estos estudios, así que hay que tomarlos con pinzas.

Conclusión

Solo pretendemos informar: ¡acude al urólogo antes de hacer nada! Para empezar queremos tranquilizarte: la fimosis es un problema urológico que no tiene gravedad alguna.

Sí, tal y como lo oyes, no es nada grave: es solamente una molesta condición médica que tiene muy fácil solución. Yo mismo, el escritor de este artículo, me he sometido a una operación de fimosis hace dos años y fue todo un éxito.

Ahora bien, estaba aterrorizado y muerto de miedo: ¡ojalá hubiese encontrado una página web como esta que hubiese disipado mis dudas y temores! Afortunadamente, no estás solo: cada día son miles los hombres, jóvenes y mayores, que deciden dejar atrás la vergüenza y plantarle cara a este sencillo problema urológico.

¿Te has quedado con alguna duda todavía? No pasa nada, ¡déjanos un comentario a continuación y trataremos de ayudarte!