5 curiosidades asombrosas sobre el pene

XXL

Que muchos hombres experimentan ansiedad por culpa de sus penes es algo innegable. Por ejemplo, en un estudio publicado en septiembre de 2013 en la publicación Journal of Sexual Medicine, un 30 % de los participantes declararon estar muy descontentos con el tamaño de su miembro viril.

Ahora bien, el estudio no encontró relación concluyente entre la ansiedad por el tamaño del pene y su propio tamaño real. ¡Algunos hombres presentaron niveles de estrés tan elevados en relación al tamaño de su pene que se mostraron temerosos de que los demás pudieran descubrir el tamaño o la forma de sus genitales a través de sus pantalones!

A vueltas con el prepucio

En los recién nacidos, el tejido del prepucio está pegado al glande del pene (al igual que sucede en los pacientes con fimosis). En el útero, el prepucio evoluciona a partir del mismo tejido que el prepucio del clítoris.

La cara interna del prepucio está formada por membranas mucosas similares a las que podemos encontrarnos en el párpado o en la boca, haciendo de ella un lugar húmedo. ¿Sabías que este entorno único podría ser el responsable de las mayores tasas de enfermedades de transmisión sexual asociadas a los hombres sin circuncidar en diversos estudios urológicos?

Y es que el prepucio presenta un abundante número de células de Langerhans, las células inmunes objetivo del virus del VIH. Esto podría explicar también por qué los hombres circuncidados en África presentan una tasa de infección por VIH un 60 % menor a la de aquellos que no están circuncidados.

Hay que decir que, pese a esto, la Académica de Pediatría Americana no recomienda ni desaconseja la circuncisión en los bebés, al afirmar que la circuncisión conlleva tanto pequeños riesgos como pequeños beneficios.

Por su parte, los defensores de conservar el prepucio argumentan que los hombres con penes circuncidados experimentan un nivel de placer sexual menor. Muchos urólogos se muestran escépticos ante este tipo de afirmaciones, dado que la metodología empleada se ha mostrado sesgada o no concluyente. Además, defienden quitar el prepucio por motivos de higiene (por ejemplo, para evitar la desgradable acumulación de esmegma).

Acción nocturna

Al margen de si los hombres practican una la castidad durante el día, lo cierto es que sus penes trabajan a pleno rendimiento por la noche. La mayoría de los varones experimentan entre tres y cinco erecciones nocturnas durante la fase de sueño REM, ya estén soñando con sus abuelas o con supermodelos. Esta acción nocturna aparentemente sirve para mantener el miembro viril en forma: los penes que no experimentan erecciones regulares corren el riesgo de empequeñecerse y de perder su elasticidad… ¡no es ninguna broma!

Por este motivo y dado que estamos ante un proceso fisiológico básico, muchos urólogos y andrólogos preguntan a sus pacientes si tienen erecciones nocturnas para poder determinar la causa de la disfunción eréctil.

Reliquias del pasado

El pene puede haber sido muchísimo más curioso en el pasado evolutivo de los humanos de lo que es en la actualidad. En un momento de la evolución, los hombres presentaron penes con espinas. Afortunadamente para nuestras parejas, los hombres perdieron este asombroso mecanismo, según un estudio de la revista Nature.

Los expertos no han logrado todavía ponerse de acuerdo sobre la finalidad de las espinas en el pene, aunque algunos proponen que permitían tener coitos rápidos, ya que facilitaban las erecciones rápidas, en un contexto de mayor promiscuidad por fines evolutivos (por ejemplo, los gatos sí las tienen todavía y todos sabemos que no son monógamos precisamente).

Anomalías en el pene

Muy rara vez, un hombre puede nacer con dos penes. Se trata de un problema médico que afecta a 1 de cada 5.000.000 de hombres y que recibe el nombre de difalia. Esta rara anormalidad, de origen genético, por desgracia no es sinónimo de diversión por partida doble: los dos penes rara vez son plenamente funcionales y suelen presentar también otras anormalidades en la zona genital que hacen necesario pasar por quirófano.

Otra anormalidad que los hombres pueden presentar en el pene es el priapismo. Este mal consiste en la presencia de una erección persistente que no remite tras varias horas.

Por lo general, la causa del priapismo está en un fallo circulatorio que impide que la sangre salga del pene al resto del cuerpo, aunque a veces también se observa en pacientes con leucemia. También puede sucedes en hombres que toman Viagra sin necesidad (es decir, sin tener problemas de disfunción eréctil).

El priapismo es una urgencia médica que requiere atención inmediata. No te asustes en exceso tampoco: una inyección de pseudoepinefrina logrará casi siempre la vasoconstricción de los músculos lisos del pene.

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