Circuncisión

¿Circuncisión no? ¿Circuncisión sí? Tema de la salud masculina sin duda polémico, especialmente en el caso de los más pequeños. Las tendencias culturales no terminan de ponerse de acuerdo. También esta el tema de la circuncisión en varones adultos. Vayamos por partes, apartado por apartado, y descubramos juntos en este artículo todos los aspectos necesarios que cualquier hombre debería saber sobre la circuncisión. Sin prejuicios, sin miedos.

La circuncisión en adultos

La circuncisión en varones adultos (conocida también como operación de fimosis) se entiende como cualquier cirugía para eliminar o modificar el frenillo y/o el prepucio que se le realice a una persona mayor de edad. El prepucio en estos hombres que necesitan tratamiento se dobla y forma una capa doble sobre sí mismo.

La circuncisión se suele hacer ya sea por fimosis, balanitis e incluso en algunos tumores del pene que así lo exijan. Además de por estas enfermedades, la circuncisión también se puede hacer simplemente para evitar enfermedades de transmisión sexual (ETS diversas, el cáncer de pene y el virus de inmunodeficiencia humana, también conocido como VIH). Además de eso también, la circuncisión disminuye las posibilidades de enfermedades que afecten a la piel (como la acumulación de esmegma).

Para poder mantener una buena salud en un pene no circuncidado, los profesionales de la salud que tratan a los pacientes con fimosis suelen recomendar tratarse la zona con cremas especiales para evitar posibles infecciones y sobre todo para hidratar la piel.

En los casos más graves de fimosis, el único tratamiento disponible es la circuncisión, con la cual podrá evitar los problemas en el futuro y tener relaciones sexuales sin ninguna complicación. La fimosis es una queja muy común entre los hombres no circuncidados. La fimosis se basa en la incapacidad para retraer el prepucio durante una erección. Esta condición puede ser muy dolorosa y suele impedir que los hombres disfruten de las relaciones sexuales. Puede llegar incluso a producir impotencia en los casos en que la ansiedad por culpa del dolor asociado puede causar que la erección no se produzca debido a la fimosis.

Existen dos técnicas que los médicos especialistas suelen utilizar para hacer la circuncisión. La primera es la llamada incisión dorsal, en la que se hace una incisión en la parte del prepucio, llevándolo hacia atrás y cortándolo. La otra técnica se denomina cubierta, esta se hacen diversos cortes por la parte de la base del prepucio y también se hacen varios cortes por la parte interior creando lo que se llama mango o tubo, este a su vez se lleva sobre el glande. Las dos técnicas hacen que el orificio de salida del semen y la orina (meato), al igual que el glande queden expuestos.

Una vez circuncidado

Es muy importante que lleves en orden una lista de los medicamentos que estés tomando. Además al médico le será muy útil saber la cantidad de dosis y la frecuencia con que los tomas. Siempre tienes que tomarte los medicamentos como el especialista te haya ordenado. Si crees que no te estén surtiendo el efecto que debería, pide cita con tu médico de cabecera y coméntale el caso (él te hará un cambio de medicamentos si lo ve necesario).

En el caso de los antibióticos debes hacer lo mismo que con los demás medicamentos, tómatelos con la frecuencia y en la dosis que tu médico te haya mandado, ya que estos te ayudarán a combatir las posibles infecciones que el pene pueda sufrir debido a la circuncisión.

Por último, es casi seguro que en la lista de medicamentos el médico haya incluido algunos para aliviar el dolor e incluso para evitarlo completamente en algunos casos. Para esto es necesario que sepas lo siguiente:

  1. Pregúntale siempre al doctor cuál es el medicamento que debes tomar para cada situación en particular y por supuesto cuánta dosis y con qué frecuencia lo puedes tomar.
  2. Si el dolor no disminuye tomando los medicamentos que el médico te haya recetado no esperes y acude a la consulta lo antes posible, si es necesario vete por “urgencias”.
  3. Ten en cuenta que muchos de estos medicamentos tienen efectos secundarios, por lo que no te preocupes en exceso si te causan algo de mareo o incluso más sueño del habitual. En el caso de que los mareos sean muy habituales antes de levantarte de la cama o del sofá llama a alguien para que te agarre y para que no te caigas al suelo en el proceso.

Preguntas y respuestas: fimosis y circuncisión

En el caso de los niños, ¿es recomendable someterlos a una operación de fimosis en todos los casos?

La respuesta es claramente no. Tan solo aquellos pequeños que tengan problemas para echar el prepucio hacia atrás. Además, la cirugía de circuncisión solo debe ser el último recurso: antes deben probarse todos los tratamientos tópicos con cremas para la fimosis. Es muy recomendable pues esperar a realizar la cirugía de fimosis hasta los 12-13 años de edad, usando técnicas locales de anestesia para evitar cualquier dolor durante la intervención.

Algunas religiones exigen la circuncisión de todos los varones, ¿por qué?

En el pasado se pudo comprobar que los tumores en el pene se daban más en varones sin circuncidar, ya que tenían el glande cubierto la mayoría del tiempo y no se respetaba ninguna higiene escrupulosa. El judaísmo implementó la circuncisión como medida para mejorar la higiene de manera simple, lográndose reducir al mínimo los problemas de balanitis, tumores y demás problemática asociada.

Ritual judío de circuncisión fuera del entorno hospitalario.
Ritual judío de circuncisión fuera del entorno hospitalario.

Ahora bien, cabe destacar que hoy en día el cáncer de pene tiene una incidencia similar entre judíos circuncisos y caucásicos sin circuncidar (lo que demuestra que una buena higiene hace innecesaria una circuncisión cuando no hay problemas de fimosis).

Haz clic aquí si deseas saber más sobre la circuncisión en el judaísmo.

La fimosis: ¿es posible una solución sin recurrir a la cirugía?

La respuesta es afirmativa. En menores que presentan problemas de anillo fimótico, aplicar cremas como Betnovate (a base de corticoides) durante un par de meses soluciona cualquier problema de fimosis en más del 80 % de las veces.

La operación de circuncisión… ¿en qué consiste?

La cirugía de circuncisión (la típica operación de fimosis) es la extirpación quirúrgica del anillo fimótico (aro estrecho de piel del prepucio) y los posteriores puntos de sutura biodegradables para dejar el pene como nuevo y completamente funcional.

¿Brinda la circuncisión protección alguna frente a las ETS?

Lo cierto es que no. Ahora bien, es cierto que la circuncisión, a veces, vale para reducir las posibilidades de contraer ciertas enfermedades de transmisión sexual, como el VPH (papiloma humano) y la balanitis fúngica (candidiasis), ya que se produce una reducción de la superficie humedecida del pene.

¿Cuáles son los síntomas que hacen necesario una circuncisión?

  • Los episodios reiterados de balanitis (inflamación de la piel prepucial)
  • Dificultad para orinar en niños y prepucio hinchado por acumulación de pis.
  • Ocurre un problema de parafimosis (haz clic aquí para obtener más información sobre este problema)
  • Se producen infecciones frecuentes del tracto urinario
  • Caso de balanitis xerótica obliterans

¿Qué debe tenerse en cuenta a la hora de someterse a una circuncisión?

  • En los momentos previos a pasar por el quirófano es importante estar en buena forma física, aunque se trate de una cirugía pequeña y segura. No dudes en comunicarle a tu urólogo cualquier pregunta que tengas. ¡No te quedes con ninguna!
  • Atención: no tomes Aspirina ni ningún derivado de ácido acetilsalicílico una semana antes de la operación de fimosis sin decírselo al médico (cabe destacar que esta medicación favorecen las hemorragias).
  • Un día antes de la operación, asegúrate de lavarte concienzudamente en la zona genital y púbica.
  • Acuérdate de traer cualquier prueba del preoperatorio el día que vayas a someterte a la cirugía. Entre estas pruebas se encuentran los análisis de sangre obligatorios (pruebas de coagulación, grupo sanguíneo, etc.).
  • Se recomienda que vayas al centro médico acompañado: lleva ropa cómoda y un slip ceñido para tener la certeza de que el pene permanezca inmóvil tras la cirugía.

Circuncisión: ¿sí o no?

Tasa de circuncisión por países. Cuanto más verde, más alta.
Tasa de circuncisión por países. Cuanto más verde, más alta.

Este ha sido un tema delicado en la comunidad médica durante años, con los partidarios de la circuncisión argumentando que es necesario prevenir cualquier problema de fimosis desde el mismo nacimiento y aquellos que están contra del procedimiento y que insisten en que es no solo es innecesaria, sino que realmente es perjudicial para una buena salud sexual en el hombre.

La circuncisión es la extirpación del prepucio (piel que cubre el glande o cabeza del pene) mediante intervención quirúrgica (se conoce también como operación de fimosis). En algunos países este procedimiento se realiza con mayor frecuencia poco después del nacimiento o durante la infancia y en otros casos algunos hombres deciden someterse al procedimiento en la edad adulta.

¿Por que someterse a una operación de circuncisión?

La circuncisión se realiza tradicionalmente con fines religiosos, y se ha vuelto muy popular como una manera de evitar problemas relacionados con la higiene. Durante décadas, en los Estados Unidos, los niños varones han sido circuncidados como una obviedad, aunque en los últimos años, muchos padres han optado por dejar el prepucio de sus hijos intacto.

Los hombres que conservan sus prepucios durante la infancia también pueden optar por el procedimiento más adelante en su vida. Esta elección puede ser debido a motivos puramente estéticos, tales como la creencia de que la pareja preferirá un pene circuncidado o debido a problemas con el prepucio en sí mismo (lo que se conoce como fimosis). Los hombres que tienen dificultad para retraer la piel del prepucio pueden optar por tener que extirpárselo para reducir los problemas asociados.

¿Cuáles son los riesgos de la circuncisión?

Quienes se oponen a la circuncisión automática tras el nacimiento aluden a la presencia de varios riesgos relacionados con el procedimiento. Estos pueden incluir la infección de la zona antes de cicatrizar o la presencia de cicatrices que mermen la sensibilidad tras la cirugía de fimosis.

Existen algunos grupos que están trabajando para crear conciencia sobre este tema, dado que consideran que la vida sexual de un hombre puede ser significativamente deteriorada si se le realiza la circuncisión automáticamente cuando es un niño por decisión de sus padres. Lo cierto es que si la operación la realiza un urólogo experimentado, los riesgos de la operación de fimosis son francamente mínimos. A continuación, procederemos a detallarlos:

  • Pérdida de la sensibilidad del pene. La queja mayor de los que se oponen a la ablación quirúrgica es que al retirar el tejido sensible del prepucio se pierde cierto grado de sensibilidad, haciendo que los hombres circuncidados experimenten un menor placer sexual. Hay que decir que las distintas investigaciones no han concluido nada negativo a este respecto, por lo que puede considerarse una sensación subjetiva de cada varón.
  • Mala práxis qurúrgica y cicatrización complicada. Como con cualquier procedimiento quirúrgico, hay cosas que pueden salir mal. Algunos desafortunados pacientes quedan con cicatrices, o incluso con una franja de piel que permanece unida al glande, causando problemas como erecciones dolorosas y dificultad a la hora de tener relaciones sexuales.
  • La queratinización del tejido subyacente. Aparte del posible riesgo de daño a los nervios, al quedar expuesto el tejido blando debajo del prepucio, hay riesgo de abrasión y de otros daños incidentales del ambiente. Si no se toman medidas para mitigar este problema, la cabeza del pene puede, en efecto, secarse, posiblemente con una apariencia arrugada y con una capa más gruesa de tejido cutáneo (un proceso conocido como queratinización). Todo esto puede conducir a una percepción de disminución de la sensibilidad. Tratar el glande con cremas hidratantes de alta calidad puede ayudar a aliviar este problema.

¿Tiene algún beneficio real la circuncisión?

Mientras que cada vez un número menor de profesionales médicos considera que resulta necesario circuncidar a los niños, se han presentado investigaciones que indican que hay beneficios, incluyendo una reducción del riesgo de cáncer de pene y de contraer el VIH/SIDA de una pareja infectada. Los hombres que se circuncidan también son menos propensos a desarrollar infecciones relacionadas con la acumulación de esmegma  bajo el prepucio. A continuación, presentamos brevemente los beneficios de la circuncisión:

  • Sin la capa envolvente del prepucio, mantener limpio el pene se convierte en mucho más fácil. Hay poca acumulación de células muertas de la piel y sebo (esmegma), que puede crear un olor desagradable y aumentar el riesgo de infecciones.
  • Reducción del riesgo de infecciones leves de la piel. Porque no hay lugar para el esmegma (ni para las bacterias que proliferan en esta sustancia), por lo tanto los hombres circuncidados son menos propensos a sufrir de infecciones leves, pero potencialmente dolorosas, como la balanitis.
  • Menor tasa de enfermedades de transmisión sexual. Recientes investigaciones han demostrado que los hombres que son circuncidados son menos propensos a contraer enfermedades de transmisión sexual (incluyendo  enfermedades potencialmente mortales como el VIH/SIDA).
  • Menor riesgo de cáncer de pene. Retirar el prepucio también reduce el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer del pene; de hecho, para los hombres que corren el riesgo de la enfermedad, a menudo los propios urólogos recomiendan la circuncisión.
  • Mejorar la apariencia. Algunos hombres y mujeres encuentran un pene circuncidado más atractivo.
  • Higiene. Un pene circuncidado produce menos secreciones y es más fácil de limpiar.
  • Experiencia sexual. A pesar de que los estudios demuestran que un prepucio más corto no tiene efectos en la vida sexual, muchos hombres dicen que la punta del pene (el glande) se vuelve menos sensitiva. Esto puede traer ventajas para la vida sexual.
  • Eyaculación precoz. La circuncisión no ofrece garantías de esto, pero con un glande menos sensible se puede solucionar el problema.
  • Duración del sexo. Una punta menos sensitiva puede hacer el sexo más duradero.
  • Prepucio muy largo. Un prepucio muy largo puede reducir los estímulos y sensaciones percibidas durante el acto sexual.

Lo cierto es que, al final, la cuestión de si una opción es mejor que la otra cuando se trata de la circuncisión viene a ser elección individual, ya que existen riesgos y beneficios en ambos lados de la ecuación.

Circuncisión en adultos: el antes, el durante y el después

Antes de la cirugía de circuncisión

Los hombres generalmente son ingresados en el hospital el mismo día del procedimiento; típicamente se reunirán con su médico para consulta y pruebas. En general, los hombres no podrán comer ni beber nada durante 6 horas previas a la cirugía.

En cuanto a la anestesia, hay varias opciones disponibles, incluyendo anestesia general (donde el paciente estará completamente inconsciente durante el procedimiento), anestesia epidural (que elimina la sensación de la cintura hacia abajo) o un anestésico local inyectado en el pene. Un anestésico local así también puede ser utilizado para controlar el dolor después de la cirugía.

Durante de la cirugía de circuncisión

El procedimiento en sí es bastante simple. El cirujano hará una incisión directamente detrás de la cabeza del pene y retirará el prepucio, dejando el glande completamente expuesto. Luego se cerrará la incisión con puntos de sutura, que poco a poco serán absorbidos por el cuerpo; en otras palabras, no habrá segunda visita para deshacerse de ellos.

Después de la cirugía de circuncisión: el postoperatorio

Una vez finalizada la cirugía, el paciente será observado por un corto tiempo; en la mayoría de los casos, debería poder volver a casa el mismo día. Los urólogos generalmente instruirán a sus pacientes para aplicar vaselina o alguna crema prescrita para aplicar en la zona. Esto evitará que la ropa se pegue a las incisiones, evitando una potencial reapertura el tejido de cicatrización. Se recomienda el uso de prendas amplias.

El dolor en los días siguientes se puede afrontar con analgésicos (con o sin receta). La micción no debería plantear un problema, dado que el tejido que rodea la abertura urinaria (uretra) no estará afectado. Los hombres tendrán que esperar varias semanas antes de masturbarse o de practicar cualquier otra actividad sexual para evitar interrumpir el proceso de curación.

Después de la circuncisión, es mejor tomarse unos días de descanso. El pene puede estar hinchado y enrojecido o azulado por una semana. Los primeros días después de la operación de fimosis puedes experimentar una sensación de ardor al orinar.

Durante los tres primeros días después de la circuncisión, recomendamos cambiar el vendaje cada vez que orine. Lo mejor es tomar un baño diario con agua tibia y sin jabón. Si es necesario, puedes tomar paracetamol o aplicar crema anestésica local (como lidocaína) si sientes algún dolor.

Después de un par de semanas, una capa protectora se habrá formado en la punta del pene y la sensación incómoda se habrá ido. Lo mejor es esperar entre tres y cuatro semanas después del procedimiento antes de nadar o practicar cualquier deporte.

Los puntos de sutura de la circuncisión se disolverán por sí mismos y se caerán después de 7 a 14 días.

Entre cuatro y seis semanas después del procedimiento quirúrgico, puede recurrirse al sexo y la masturbación, pero nunca antes, ya que podrían saltar los puntos de sutura y prolongar innecesariamente las molestias y el tiempo de abstinencia sexual. ¡Ten paciencia! Merece la pena.

Antes de cerrar este apartado, vamos a resumirte a continuación los mejores consejos para enfrentarte al postoperatorio de una cirugía de circuncisión:

  • La operación de circuncisión generalmente no duele mucho, aunque es normal que sientas alguna molestia durante los días posteriores a la intervención quirúrgica. Sigue cualquier régimen farmacológico que te prescriba el urólogo. Las erecciones nocturnas podrán molestarte por la tirantez de los puntos de sutura. Un consejo: desde la cama, pon un pie descalzo sobre una baldosa fría del suelo y la erección desaparecerá rápidamente. Se recomienda reposo los primeros días como precaución, aunque podrás hacer vida normal.
  • Cuidado con la práctica de intensa de cualquier actividad deportiva.
  • Procura darte una ducha el día después de la cirugía de fimosis. Seca el área afectada delicadamente con una gasa.
  • No te olvides de hacer curas todos los días con Betadine o similar durante una semana (con el pene hacia arriba para evitar hinchazón).
  • No te asustes si ves como aparece un moratón pequeño en el área de la sutura o de la anestesia local. Además, no te asustes si se produce una pequeña hemorragia o si la zona se inflama un poco.
  • A nivel de los puntos de sutura absorbibles, calcula una semana y un mes para que caigan todos.
  • Por último, mantén una abstinencia sexual hasta que hayan curado los puntos, para evitar cualquier tipo de desgarro en el pene.

Curiosidades sobre la circuncisión 

¿Conocías estas curiosidades sobre la circuncisión? ¡Descúbrelas! Seguro que te sorprenderán tanto como a nosotros…

  • Se consideró una vez una cura para la parálisis. A finales del siglo XIX, los doctores recurrieron a la circuncisión para “curar” toda una serie de enfermedades, desde fiebres infantiles a intoxicaciones alimenticias pasando por la paralisis. Esta era fue un momento en el que proliferó la cirugía genital: a las mujeres se les extirpaban los ovarios con el bisturí con el supuesto fin de curar la “histeria femenina”. En 1870, le tocó el turno a la proliferación de la circuncisión como cura para los trastornos más curiosos. Lewis Sayre, un profesor de cirugía ortopédica, registró el caso de un niño encamado de cinco años cuyas rodillas estaban flexionadas y paralizadas, lo que le impedían moverse. Durante un examen médico, Sayre descubrió una contracción en el prepucio que le causó gran dolor al niño. Especulando sobre que el problema del prepucio podría ser la causa de la postración del niño. Sayre realizó una cirugía de circuncisión al día siguiente. En menos de dos semanas, Sayre afirmó que el niño estaba caminando de nuevo. Fuera cual fuera la causa de la parálisis del niño y su cura milagrosa, poco tenía que ver que el niño tuviese problemas de prepucio (fimosis) con el hecho de no poder andar.
  • El prepucio es más complejo de lo que quizás creas. El prepucio no es solo piel. Piensa en él más como los párpados de los genitales. Por dentro, el prepucio está hecho de membrana mucosa, similar a la que hay por dentro del párpado o en la cara interna de la boca. Este entorno húmedo parece ser el responsable de la asociación del prepucio y enfermedades de transmisión sexual (ETS). El prepucio contiene también un gran número de células de Langerhans, un tipo de célula inmune atacada por el virus del VIH para su contagio efectivo.
  • Las primeras circuncisiones de la historia ocurrieron en Egipto. Por los datos históricos de los que disponemos, la tierra de los faraones fue pionera en la técnica de la circuncisión. Las primeras referencias a este procedimiento datan de en torno al año 2400 antes de Cristo. En el Antiguo Egipto, las circuncisiones no se hacían en la infancia, sino que marcaban la transición de la infancia a la vida adulta. Los griegos veían con extrañeza esta tradición de sus vecinos. En el siglo V, el historiador Heródoto afirmó que los egipcios practicaban la circuncisión en aras de la limpieza, considerando que esta era más importante que el atractivo.
  • Podría haber sido signo de distinción social. El aumento en los nacimientos en hospitales y la percepción de que la circuncisión propiciaba la limpieza contribuyó, por ejemplo, al aumento de circuncisiones den EE.UU. Lo cierto es que es factible que la circuncisión fuera símbolo de estatus social. En el siglo XIX, no era frecuente dar a luz en hospitales, así que eran las personas más pudientes las que podían permitírselo y de paso circuncidar a sus recién nacidos. Por consiguiente, la circuncisión terminó siendo una marca de distinción social.

Mitos sobre la circuncisión

Como hay muchos mitos en torno a la circuncisión, creemos que podría ser interesante aclarar cinco mitos extendidos (mitos que quizás los pacientes con firmosis crean aún con más fuerza).

  1. Es totalmente indolora. Se pinte como se pinte, lo cierto es que es inevitable sentir molestias. De todos modos, no es cuestión de negarse a operarse de fimosis por miedo al dolor: existen analgésicos muy eficaces para mitigar el dolor tras la cirugía. Además, siempre y cuando la intervención la realice un profesional cualificado, el procedimiento es rápido y sin secuelas.
  2. Los hombres sin prepucio (circuncidados) no pueden contraer el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) ni ninguna otra ETS (enfermedad de transmisión sexual). A pesar de que recientes estudios apuntan a que los países con mayores tasas de circuncisión presentan menos problemática en materia de ETS en general, ello no significa que la circuncisión protega al varón de contraer enfermedades. Recuerda: siempre debes tomar precauciones a la hora de mantener relaciones íntimas, estés o no operado de fimosis. ¡No te la juegues!
  3. Los varones adultos no se circuncidan. Todos sabemos lo quisquillosos que somos los hombres a la hora de tratar con nuestras partes íntimas. Ahora bien, hay varias razones por las que podemos tener que o querer recurrir a la circuncisión. Puede ser por motivos culturales (exigencias en algunos ritos religiosos de conversión) o puede ser por problemas de fimosis o frenillo corto.
  4. Las relaciones íntimas son mucho mejores en el caso de los varones sin circuncidar. Esta es una pregunta compleja, ya que no hay mucha evidencia científica para sustentarla. Los opositores a la circuncisión argumentan que el frenillo es una parte tremendamente sensible que desempeña un papel importante en la percepción del placer durante las relaciones. Lo cierto es que no es una afirmación que deba creerse a pies juntillas. Millones de hombres circuncidados gozan de una vida de pareja satisfactoria (y viceversa).
  5. La operación de circuncisión debe realizarse en un hospital. Lo cierto es que no siempre es así: los líderes religiosos realizan miles de circuncisiones rituales en 15-30 segundos (frente a los 20 minutos que se tarda en un hospital). Es cierto que están muy entrenados y siguen rituales milenarios. De todos modos, personalmente soy de los que prefiere acudir al médico para abordar estos temas tan delicados.

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